CÓRDOBA, Argentina – En nuestra columna anterior suponíamos un escenario bastante parecido para el mercado inmobiliario argentino, cualquiera fuera el candidato que ganara las elecciones presidenciales. Finalmente ganó Macri y ese escenario que anticipamos se empieza a hacer realidad.
Dicho y Hecho.
Tal vez la medida del nuevo gobierno que más resonancia tuvo hasta ahora en nuestra actividad es la liberación del cepo cambiario, mantenido durante cuatro años por la administración anterior. Dicha restricción había forzado a “pesificar” compulsivamente un mercado que tradicionalmente se negociaba en dólares estadounidenses. En el mediano plazo veremos qué consecuencias tiene la liberación del mercado de divisas en este aspecto.
Sin embargo, lo que ya se puede notar es el impacto de otros dos efectos más inmediatos que tuvo la liberación del cepo: me refiero a la devaluación del peso en relación al “dólar oficial”, paralelamente a la baja en el precio del “dólar informal” del mercado paralelo.
El primer efecto, es decir la devaluación del peso en relación al dólar oficial, ha traído inmediatamente (¡e incluso previamente!) un aumento de precios de insumos que influyen directamente en los costos de construcción. En efecto, la mayoría de los materiales de construcción han experimentado subas de entre un 15 y un 25% durante el mes de diciembre. Es cuestión de tiempo para que estas subas se trasladen a los precios de los inmuebles. En primer lugar a los que ofrecen las empresas desarrollistas que están construyendo, y luego al mercado en general. Es inminente una suba en los precios en pesos de los inmuebles dentro de los próximos dos o tres meses.
El segundo efecto, es decir la caída del precio del “dólar informal” ha significado un aumento indirecto en los precios de inmuebles para la gente que estaba atesorando esta moneda, y que salía con billetes en mano para comprar propiedades, ya que esos billetes eran tomados en general a su valor en “blue”, que ahora es más bajo.
En otro orden, esta medida en sintonía con la baja en las retenciones al agro, hacen avizorar la pronta liquidación de granos guardados, que se traducirá en dólares frescos para el sector del campo. Es muy probable que una buena parte de esos dólares vuelvan a volcarse al mercado inmobiliario. Por lo menos en lo inmediato. Esta situación traería un aumento en la demanda, con la consiguiente suba en los precios, por lo menos hasta mediados del año que estamos por comenzar.
En síntesis: los precios en pesos y en dólares de los inmuebles han comenzado a subir sensiblemente, y es muy probable que lo sigan haciendo hasta mediados de 2016. Lo que pase después depende del rumbo que tome la economía del país en los próximos meses.
Fuente: elinmobiliario.com / Por Juan Pablo Cmet / En Voces De Especialistas / El 29 Diciembre, 2015 A Las 11:16 /3
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