Según los especialistas, la credibilidad fue el factor clave en el resurgimiento de la demanda de préstamos para adquirir la primera vivienda.
En el territorio nacional existen créditos hipotecarios con tasas que van desde el 5 por ciento al 12 por ciento anual aproximadamente. Sin embargo, en Córdoba es posible acceder a préstamos con un poco menos de 4,9 por ciento- si se tiene una cuenta sueldo, como es el caso del Banco de Córdoba, entre otras condiciones.
En la actualidad, un propietario “primerizo” se enfrenta a la inflación, al riesgo país y a la impredecible variación de la moneda extranjera.
Sumado a esto el escenario electoral que atraviesa la Argentina, resulta que la aparición de los tomadores de créditos de los últimos meses sea catalogada como el milagro del 2019 en términos de operaciones inmobiliarias.
Pese a todo, el fenómeno sigue incrementándose por una significativa confianza del consumidor final, a quien están direccionados los préstamos hipotecarios en su mayoría (porque también hay créditos para remodelaciones y ampliaciones de una vivienda).
La realidad se expresa
El mercado inmobiliario refleja “más movimiento en los créditos inmobiliarios y va en aumento”, advierte el presidente de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de la Provincia de Córdoba (Cacic), Agustín Tea Funes. Aunque resulte prematuro el análisis, se debe principalmente a la confianza que el consumidor final ha vuelto a tener producto de la desaceleración de la inflación y del riesgo país, e incluso por el dólar.
Vaivenes
Aunque el tipo de cambio ha variado unos centavos, la baja fue representativa y la expectativa de los mercados internacionales accionó por su parte. Todo esto se redondeó con las medidas del gobierno nacional de subvencionar a los deudores de las Unidades de Valor Adquisitivo (UVAs) hasta fin de año.
El crédito hipotecario está direccionado al consumidor final; por eso, depende de la confianza que le brinden las cuestiones macroeconómicas para que se aventure a tomar un crédito hipotecario.
Desde el punto de vista de los oferentes de los créditos existe una genuina permeabilidad, o más bien una acertada versatilidad para adecuarse al escenario actual.
“Los dueños están siendo un poco más permeables a vender a través de créditos hipotecarios. Desde ese lugar también se han traccionado los créditos hipotecarios en general y la gente tiene menos miedo a solicitar un préstamo”, expresa Tea Funes.
Cambios operativos
De acuerdo al último informe realizado por la Cacic, hasta abril de este año no se habían registrado operaciones inmobiliarias por créditos hipotecarios. Recién en mayo aparecieron las primeras operaciones (2,5% de las ventas por medio de préstamos).
Parte de esto se atribuye al convenio que celebró la Cámara con Banco de Córdoba, por medio de la nueva plataforma Appto Bancor, la cual simplifica y agiliza el proceso para el otorgamiento de créditos por medio de una precalificación de los inmuebles que cumplen con los requisitos de aptitud (sin ánimo de redundar, siempre que la operación se realice con las inmobiliarias que conforman Cacic, ya que se trata de un convenio específico con la institución).
Vale recordar que, antes de esta oportunidad, los demandantes de créditos debían sortear una serie de condiciones que imponían las entidades crediticias que representaban complicados obstáculos para los tomadores de un crédito.
Pese a la mala fama de los créditos UVA, un consumidor final que asumía un crédito transitaba entre 60 y 90 días como mínimo para que el banco aprobara un crédito que se volvía obsoleto con las punzadas de la inflación, la variación cambiaria y los bajos salarios, entre otros aspectos.
Pasada la prueba, la etapa siguiente era salir al mercado a buscar el inmueble y que este fuera aprobado por el banco. Toda esta situación, sumada al contexto político y económico del país, desalentó considerablemente la toma de créditos que se reflejó en los primeros cuatro meses del 2019.

La precalificación de los inmuebles allanó el camino en las operaciones con créditos hipotecarios, dice Agustín Tea Funes.

Principiantes con asesores
En materia de créditos hipotecarios la Cámara abre espacios de formación y actualización permanente para sus socios con el fin de brindar un servicio profesional y con valor agregado.
No obstante, es importante tener en cuenta que las condiciones comerciales de las entidades bancarias se modifican de manera permanente y pueden dejar desactualizado el trabajo del corretaje.
En este sentido, la Cámara de Corredores Inmobiliarios de la Provincia de Córdoba (Cacic) trabaja permanentemente para “generar una sinergia entre el mercado inmobiliario y los bancos”, a fin de direccionar en el camino correcto las operaciones inmobiliarias pese a los cambios permanentes de las condiciones comerciales.
La era digital en espera
A principios del 2019, la Cámara Inmobiliaria Argentina celebraba la puesta en marcha del gobierno nacional del boleto inmobiliario digital, una plataforma en la que todos los actores involucrados en la operación inmobiliaria se encuentren y concreten los negocios.
Desde ella, el propietario puede buscar un producto, la desarrollista abre su abanico de alternativas, las financistas exponen los suyos y las instituciones administrativas generan la documentación correspondiente. Se trata, en otras palabras, de un espacio virtual al que se accede a la oferta y termina con la escritura a través del gestor digital (que es la otra parte de esta historia).
Esto resultó ideal para un sector que en los primeros meses mostraba una retracción “peligrosa” considerando todo lo que mueve la inversión en ladrillos en la economía del país: sobre todo, se buscaba reactivar los emprendimientos inmobiliarios.
Lo principal era la agilidad al operar con esta plataforma. Sin embargo, hoy por hoy sólo está operativa en Buenos Aires; el resto de las provincias deben esperar a que sus conductores avalen la implementación del boleto inmobiliario digital.
En Córdoba, puntualmente, el Colegio Profesional de Corredores Inmobiliarios trabaja en esta materia.
Medidas nacionales
Las UVAs se actualizan en función de la inflación, por lo cual su principal desventaja es que incrementa la cuota todos los meses; esto se suma a la tasa de interés, que varía de acuerdo al banco. En Córdoba, Bancor ofrece la tasa más atractiva, un punto menos que la mínima del mercado financiero. Respecto a la reciente medida del Gobierno Nacional de subvencionar sólo por los meses en los que los salarios hayan aumentado menos que la inflación en los casos en que el inmueble no supere las 140 mil UVAs, Tea Funes opina que esta medida es el pilar político que estaba faltando para “equilibrar” la situación y abrir el juego de nuevo a los créditos hipotecarios, sembrando dosis de confianza al consumidor final.

La puesta en marcha del boleto inmobiliario digital resolvería muchas cuestiones burocráticas. sin embargo, para que eSo suceda, deben amalgamarse muchas piezas clave,
dice Agustín Tea Funes.

FUENTE: La Voz
Hoy, por MARÍA ALLISIARDI.