En un informe del portal El Cronista publicado por Mariano Gorodish, el lunes 13 de Enero de 2020, informa que en las cuevas y casas de cambio no quieren los billetes de u$s 100 de cabeza chica, entonces cobran un recargo que puede llegar hasta el 20% para quien quiera cambiar esos billetes por cabeza grande.

Según relata en dicha nota el autor ha habido casos puntuales como el de Juan Pablo Reina, (licenciado en Administración y  trabaja como analista de impuestos en una compañía de seguros) que tenía que pagar una deuda en dólares, pero como los billetes de u$s 100 eran con cabeza chica” en lugar de “cabeza grande”, su acreedor no se los aceptó.

Entonces continua: “¿Cuál es la diferencia entres los dos billetes de u$s 100?  Uno, que es el más viejo, tiene en el medio la cabeza del prócer en tamaño reducido, mientras la versión más nueva tiene la cabeza mucho más grande. De ahí que ahora se pregunta si el dólar es “cabeza chica” o “cabeza grande”.

Como termina la historia del Señor Reina – según cuenta Gorodish –  buscó por Internet quién se los podía cambiar y le apareció una conocida casa de cambio. “El cajero me los recibió todos, los vio uno por uno y me informó que me los cambiaba, pero que cobraban el 20% del valor. Como estaba urgido con el tema tuve que hacerlo. Era consciente que el porcentaje era usurero, pero no tenía otra opción”, relató.

En dicho articulo,  cuenta que el gerente de Productos Cambiarios de un banco explicó que en el mercado los porcentajes no son tan altos, aunque depende mucho del cambista en cuestión: “En el interior, ya sea Córdoba o Mendoza, cobran el 10%, mientras que acá cuesta 5% ”, informó. De todas formas, admitió que  “En Argentina hay una psicosis con los dólares, pero lo cierto es que todas las ediciones valen lo mismo, todos tienen validez. Pero como las casas de cambio luego no los pueden colocar, entonces se arma una bola de nieve, pero el cliente te lo deposita en el banco y se lo tenés que tomar”.

Mario Mochetti, presidente de la Cámara Argentina de Casas y Agencias de Cambio,  aclaró que estos billetes son válidos como cualquier otra edición: “No hay nada respecto a esos billetes, solo un run rún del mercado”. No obstante, ni los bancos los están tomando, y en algunos casos los toman aunque después si uno los retira le dan los mismos.

Para ampliar este tema, comenta que -con  la condición del anonimato – , el dueño de una casa de cambios cuenta los pormenores de los dólares “cabeza chica” : “En Asia prácticamente no te los toman en ningún lado, y como la comunidad oriental es fuerte importador de juguetes, productos de bazar, electrónica, accesorios de celulares y teléfonos ;  ellos sólo compran dólares “cabeza grande”. Cuesta pasarlos, la gente ya no los quiere, entonces se dejó de aceptar porque después no los podés pasar”. Hay cuevas que cobran 5%, y admiten que el problema es que todos los billetes cabeza chica están en Argentina: “Es un drama”.

Finalmente explica que incluso, hay mesas de dinero que se dedican al negocio de cambiar billetes “cabeza chica” por “cabeza grande”, y cobran una comisión por ello . “Pasa lo mismo que con los billetes de baja denominación, los de u$s 5, u$s 10 y u$s 20, que se descuentan al 5%, porque nadie los quiere. Los tenemos que descontar porque para pasarlos tenemos que pagar”, admite un financista. La comisión depende del cambista, Lo mejor que se puede obtener es 2,5% por los cabeza chica y 3% por los de baja denominación.