Por Leandro Ferreyra.

Especialistas debaten sobre estos tres temas prioritarios en el mercado del ladrillo. Dólar, oportunidades y pandemia.

La falta de alternativas para dolarizar los ahorros en medio de una inminente segunda ola de la pandemia provocan una reactivación de lanzamientos en la industria del real state. Los proyectos financiados en pesos son los elegidos por los inversores y el blanqueo de capitales genera expectativas (en general positivas) en un sector que no termina de consolidarse.

El ladrillo, refugio y alternativa financiera.

En este contexto, Alberto Fernández Prieto, presidente de de la desarrolladora homónima, describe el momento actual de la siguiente manera: “Estamos transitando una situación de inestabilidad constante en donde conviven la reactivación de la actividad y de la demanda con mesetas parciales que no terminan de consolidar una foto concreta de cuál es el presente y futuro del mercado. Lo que sí es una certeza es que, en un economía sin opciones de inversión en pesos, los desarrollos inmobiliarios son más atractivos que las alternativas financieras”.

En sintonía con su colega, Daniel Mintzer, director de G&D Developers asegura que “los precios han bajado entre un 30 y un 35 % respecto al mismo trimestre de 2020. Si bien en este plazo de un año los costos que bajaron mucho en dólares han subido en parte debido a la inflación y el dólar quieto, aún da sentido invertir, comercializar y construir en estos valores y más pensando en una dolarización de las unidades a futuros”.

Martín Funes, socio fundador de Meta Desarrollos, aporta que “si bien en los últimos meses se viene dando el fenómeno en el cual hay inflación en los costos de construcción con un dólar planchado, considero que es una situación que no va a poder mantenerse en el tiempo ya que las variables macroeconómicas tienden a encontrar su equilibrio. Por otro lado, aun con el dólar planchado, el costo de construcción sigue estando en valores muy bajos”.

En la misma línea, Damián Tabakman, presidente de la CEDU, apunta que “sigue siendo barato construir, medido en dólares no oficiales. Si bien es cierto que se encareció debido a la alta inflación y el dólar planchado, para adelante seguirá siendo conveniente construir respecto de la media histórica, al menos durante un par de años”.

Controversia por blanqueo.

Un dato no menor es que desde enero hasta hoy se anunciaron nuevos proyectos por más de 250 millones de dólares, los cuales se verán potenciados por la ley de sinceramiento fiscal que lanzó el gobierno nacional.

En relación a este punto, Juan Manuel TapiolaCEO de Spazios analiza que “el anuncio está bien diseñado ya que se trata de un blanqueo productivo. Es decir que de alguna forma obliga a canalizar los fondos exteriorizados en la reactivación de un sector clave con tanta tracción como es la construcción. Además beneficia a todas las partes involucradas ya que las personas pueden blanquear fondos que tenían de manera informal, el gobierno recauda y a su vez se reactiva una industria que es generadora de empleo, inversiones y dinamiza toda una cadena de valor productiva”.

En sintonía con su colega, Daniel Mintzer, director de G&D Developers asegura que “los precios han bajado entre un 30 y un 35 % respecto al mismo trimestre de 2020. Si bien en este plazo de un año los costos que bajaron mucho en dólares han subido en parte debido a la inflación y el dólar quieto, aún da sentido invertir, comercializar y construir en estos valores y más pensando en una dolarización de las unidades a futuros”.

Martín Funes, socio fundador de Meta Desarrollos, aporta que “si bien en los últimos meses se viene dando el fenómeno en el cual hay inflación en los costos de construcción con un dólar planchado, considero que es una situación que no va a poder mantenerse en el tiempo ya que las variables macroeconómicas tienden a encontrar su equilibrio. Por otro lado, aun con el dólar planchado, el costo de construcción sigue estando en valores muy bajos”.

En la misma línea, Damián Tabakman, presidente de la CEDU, apunta que “sigue siendo barato construir, medido en dólares no oficiales. Si bien es cierto que se encareció debido a la alta inflación y el dólar planchado, para adelante seguirá siendo conveniente construir respecto de la media histórica, al menos durante un par de años”.

Controversia por blanqueo.

Un dato no menor es que desde enero hasta hoy se anunciaron nuevos proyectos por más de 250 millones de dólares, los cuales se verán potenciados por la ley de sinceramiento fiscal que lanzó el gobierno nacional.

En relación a este punto, Juan Manuel TapiolaCEO de Spazios analiza que “el anuncio está bien diseñado ya que se trata de un blanqueo productivo. Es decir que de alguna forma obliga a canalizar los fondos exteriorizados en la reactivación de un sector clave con tanta tracción como es la construcción. Además beneficia a todas las partes involucradas ya que las personas pueden blanquear fondos que tenían de manera informal, el gobierno recauda y a su vez se reactiva una industria que es generadora de empleo, inversiones y dinamiza toda una cadena de valor productiva”.

El pionero en Argentina en comercializar bajo esta metodología es Spazios, quien lleva vendido en los últimos 20 años más de 2300 unidades financiadas en 360 cuotas en pesos en la provincia de Buenos Aires y que ahora está desembarcando en la Ciudad de Buenos Aires. “En 2021 vamos a lanzar entre 10 y 12 proyectos nuevos por la gran demanda que existe en la actualidad” destaca Tapiola.

Por otra parte, Grupo Portland, apuesta a una metodología innovadora para el mercado local que permitirá acceder a la compra de propiedades en pesos y en cuotas con planes que van desde los 10 a los 24 años. “Nuestro objetivo es que el público pueda acceder a su vivienda por el mismo valor de un alquiler” afirma Mariano Gubitosi, gerente comercial de la empresa.

Fuente: ambito.com / negocios / fecha: 4 de abril 2021.-